Patágoras y Kallistus, maestro y discípulo, se hallaban no muy lejos del acantilado de Samos, caminando lentamente y charlando sobre algunas cuestiones filosóficas. La fresca brisa marina llenaba el aire vespertino con las fragancias de la costa. Tal y como solía hacer, Kallistus aprovechó una pausa en el paseo para formular sus dudas.
- Maestro...
- Dime Kallistus - contestó Patágoras, mientras contemplaba el horizonte.
- ¿Por qué los filósofos siempre hablan acerca de que hay que elegir el camino más duro?
Patágoras miró a su discipulo como quien está valorando si el pescado es lo suficientemente fresco. Luego esbozó una sonrisa socrática.
- ¿Por qué crees tú que lo decimos? - preguntó, mientras reanudaba la marcha.
- Bueno... quizá porque la dureza del camino fortalece el espíritu... porque en la senda más fácil no hay nada que estimule la inteligencia... o tal vez porque el camino más difícil sea el que otorga luego más recompensas - aventuró Kallistus, rascándose la cabeza.
- Muy buenas ideas, pero el consejo filosófico no surgió por esos motivos, sino por otro bastante más concreto - comentó Patágoras, sin borrar del rostro su sonrisilla.
- ¿Y cuál es, maestro? - preguntó el joven.
- La senda fácil es aquella en la cual resulta más frecuente encontrar bestias y bandidos - contestó Patágoras.
Kallistus se quedó perplejo mientras su maestro se alejaba hacia la ciudad. Luego, él también reanudó la marcha, con un atisbo de iluminación surcando su rostro imberbe.
Autor: Fabrizio Ferri Benedetti
02/11/09
08/09/09
Sobre el eterno retorno
(La mejor explicación que he encontrado, mucho más comprensible que mi palabrería.)
En la concepción mítica (también para los presocráticos esto es así) el tiempo tiene un carácter circular. Esto permite a los seres humanos arcaicos soportar el paso de la historia que de este modo “no deja nada atrás”. Es una concepción del tiempo accesible al regreso. Les da la capacidad, por vía de los actos rituales, de revivir acontecimientos significativos protagonizados por dioses y héroes que ocurrieron in illo tempore: “Un rito es la repetición de un fragmento del tiempo originario, nos dice Mircea Eliade en su Tratado de Historia de las religiones.
Según este autor (Nietzsche, cfr. “El mito del eterno retorno”) fue el cristianismo el que rompió definitivamente con una concepción cíclica del tiempo introduciendo una historia lineal, con un principio: la creación ex – nihilo, un acontecimiento irrepetible y esencial: la redención, y un acabamiento: la segunda parusía narrada en el Apocalipsis.
La historia así concebida tiene un finalidad, es una concepción teleológica del tiempo. Pero además, fíjate, la historia del mundo es una isla insignificante en el mar de la eternidad del que proceden y a el que van “las supuestas cosas eternas”. Este mundo queda así “desvalorizado”, puro tránsito sin peso.
Para Nietzsche está claro: concebir así el tiempo y la historia es una flagrante infidelidad a la tierra en favor de ese imaginado “mundo verdadero” de la filosofía y el cristianismo. Y ahí radica su reivindicación del “eterno retorno”.
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“El eterno retorno o la pasión por el ahora”
Desde Parménides, pasando por Platón y recorriendo a juicio de Nietzsche toda la historia de la filosofía occidental, se ha producida una desvalorización del mundo sensible. Lo que nace y muere, lo que es y no es: el devenir, no puede ser la verdadera realidad, nos dicen. Los sentidos (el cuerpo) que nos muestran el cambio mienten. Deben existir entes eternos e inmutables objetos del verdadero conocimiento, de la razón. Ahí tenemos la génesis del “mundo verdadero” de los filósofos en su histórica huida de una fugacidad insoportable para “los seres más infelices”, en su histórica huida de la “insoportable levedad del ser” (robo la expresión del título de la novela de Milan Kundera, y también el primer capítulo que te lo transcribo, expresa muy bien la idea del eterno retorno…).
Pero para el que acepta la “muerte de Dios”, es decir para el que rechaza la existencia de una tal realidad transmundana, no queda más que devenir, fugacidad, instante... Para el superhombre sólo queda la vorágine dionisiaca, la voluntad de poder en su insaciable afán de crear nueva formas y destruir las antiguas: donde hay nacimiento tiene que haber muerte.
¿Cómo es posible dar valor a lo que sólo es fugaz? Se pregunta el superhombre… con la aceptación del “eterno retorno”.
El eterno retorno, es la consideración circular del tiempo. Todo lo que sucede volverá a suceder en un ciclo eterno. Supone transmutar la fugacidad del instante en eternidad, puesto que cada uno de los ahora de tu vida se repetirán eternamente. Significa, pues, una valorización de este mundo en continuo cambio sin recurrir a transmundos ideales (el propio Mircea Eliade dice que el eterno retorno de las culturas míticas supone una “valoración metafísica de la existencia humana”). Es un intento de negar la condición perecedera de lo real.
Lo que realmente es es “el instante que se desvanece” y esto es lo que realmente hay que amar. Amarlo como si fuera a repetirse hasta el infinito.
Visto así, en el instante se anuda la eternidad.
Nietzsche dijo que la idea del “eterno retorno de lo mismo” era su pensamiento más profundo. Su intención no es hacer una teoría de la evolución del universo, la cosmología le da igual. Su intención es puramente axiológica, moral: enfatizar sobre la importancia del momento presente dándole un carácter de inmortalidad: vive cada instante como si fuera a repetirse eternamente. Piensa que cada cosa que hagas con tu vida va a repetirse por siempre, tu dolor o tu risa resonarán por toda la eternidad.
“Suponiendo que digamos sí a un solo instante, al hacerlo no es solamente a nosotros a lo que hemos dicho sí, sino a toda la existencia. Nada, en efecto, tiene consistencia por sí solo, ni en nosotros ni en las cosas; y si nuestra alma ha vibrado, como una cuerda, y resonado de felicidad una sola vez, entonces todas las eternidades eran necesarias para producir tal acontecimiento, y la eternidad toda entera queda, por ese instante único de nuestra aquiescencia, salvada, rescatada, justificada y aceptada.” (Fernando Savater: De la voluntad de poder.)
Lo ya ha sido, lo que “pasa”, el pasado, frente al cual la voluntad de poder, el superhombre se encontraban impotentes se convierte por obra del eterno retorno en futuro. Lo que sucede pierde la vacía frivolidad de lo que “no volverá”, se libera de la “insoportable levedad del ser”, adquiere peso, el peso de la eternidad sin dejar de ser tránsito.
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08/07/09
Serpientes

Serpientes, grabado realizado por M. C. Escher, uno de los últimos trabajos que se conservan del artista, realizado en 1969, y una de las obras más desconcertantes e impresionantes que conozco de este autor.
Aquí les dejo el enlace a un corto precioso basado en esta obra.
Y puesto que las serpientes me atraen especialmente, adjunto un artículo que habla un poquito sobre estos animales a través de la historia:
Artículo de la Prof. Marcela Garber publicado originalmente en la revista Mithos, dirigida por Hugo Basile
"La serpiente ha representado a lo largo de la historia de la humanidad un sinnúmero de simbolismos que hacen a la vida espiritual del hombre, apareciendo muchas veces como aspecto maléfico en determinados mitos y benéfico en otros tantos, incluyendo representaciones simbólicas que el hombre debiera dominar.
Vamos a introducirnos y a recorrer en este artículo, distintas representaciones de la serpiente en las diversas culturas.En muchas culturas y en casi todos los mitos del Árbol de la Vida, hay un guardián generalmente representado por un dragón o una serpiente que impide algunas veces al hombre apoderarse de sus frutos; aparecen aquí el simbolismo de la sabiduría y de la inmortalidad que son difíciles de obtener. En otros mitos ocurre lo contrario, la serpiente y el dragón simbolizan la tentación, muerte y oscuridad como lo muestra el Antiguo testamento.Junto con el árbol, a menudo aparece una serpiente próxima a la raíz o enroscada en el tronco. Cuando éstos aparecen juntos el árbol representa el eje del mundo y la serpiente enroscada en su tronco los ciclos de la manifestación.Cuando la serpiente es asociada al Árbol de la Vida tiene efectos benéficos, mientras que cuando está asociada al Árbol del Conocimiento es maléfica.Ambos son símbolos de fuerzas divinas o el atributo de la sabiduría, como por ejemplo para los escandinavos, romanos, incas y egipcios.En Egipto las dos serpientes representaban el alto y el bajo Egipto, equivalente humano entre el Yo Superior y el inferior.
Los Aztecas tienen a la Serpiente Emplumada, mitad pájaro mitad serpiente representando a los poderes del viento, la lluvia y el trueno. En China simbolizan el Ying y el Yang; mientras que en occidente se la identifica con el mal y el demonio en Oriente rara vez tiene mayor diferencia con el dragón, característico por sus cualidades benéficas, por ejemplo en dragón de las nubes es portador de lluvias y también es sabiduría. También aparece en los mitos celtas cuando se la asocia con los poderes curativos de las aguas.
Los aspectos duales de la serpiente se muestran en el caduceo como dos serpientes entrelazadas representando vida/muerte, veneno/curación, enfermedad/salud, agua/fuego.Esto ilustra la naturaleza contradictoria, confusa y difícil del símbolo.La más poderosa, inteligente y espantosa de todas las serpientes es la cobra real; el simbolismo de la cobra aparece en más de 22 países, los esquimales le temen aunque allí no existen serpientes.Su veneno mortal es sinónimo de muerte inmediata. El miedo a la muerte o los pensamientos de muerte llevaron al hombre al sentimiento de horror, el de no conocer la hora de su muerte, la muerte disfrazada como una serpiente mortal que espera agazapada en las sombras para saltar sobre su víctima, pero, ¿ la serpiente necesita ser un demonio?, al inocente puede parecerle amistosa (en india hay muchas historias que ilustran ésto).
Hay un miedo agazapado bajo la apariencia de las cosas, si no se es observador y se está atento, la vida misma nos puede resultar embaucadora y tramposa.La serpiente, al igual que el dragón, representan, entre otras cosas, el poder lunar acuoso y mágico de la madre tierra, también pueden simbolizar el bien y el mal, la virilidad, la fertilidad y la procreación; en la alquimia ella es lo femenino y lo masculino, la lucha por la vida. Su simbolismo, como dijimos anteriormente, puede ser a veces confuso, ya que la serpiente puede ser macho, hembra o engendrarse a sí misma de acuerdo a la especia.Cuando está en su aspecto masculino es la serpiente del falo, el “esposo de todas las mujeres” y acompaña siembre a diversas Diosas, pero también simboliza la sabiduría que es femenina, puesto que vive bajo la tierra, está en contacto con los poderes femeninos de las aguas y con el mundo subterráneo, también puede treparse al árbol en dirección al cielo, puede estar en contacto con los tres elementos (tierra, agua, aire) convirtiéndose así en un símbolo de la comunión entre ellos.
Así como la serpiente, el dragón que habita en lo profundo de las cavernas de la tierra, con pulmones de fuego, alas de pájaro y escamas de pez, simboliza los cuatro elementos del mundo antiguo unificándolos en su presencia.También conlleva la paradoja en el corazón de nuestro ser, la mutua dependencia de la luz y la oscuridad, creación y destrucción, étc.Pero mucho más que otros símbolos, el dragón también reviste la unificación de las fuerzas por debajo de los opuestos, en sí mismo está más allá del bien y del mal, pero simbolizando la energía primaria que sustenta al mundo material, el cual puede ser tornado en buenos o malos propósitos..El dragón suele ser enfrentado como el mal contra el cual algún héroe debe luchar, ya que el dragón custodia algún tesoro o alguna doncella, símbolos de la sabiduría oculta.
En Oriente el énfasis, una vez más, está puesto en el aspecto positivo de la energía primaria, el dragón es descrito como la unión de los poderes benéficos de los elementos, uniendo el cuerpo de serpiente-agua, las dos alas y la respiración vida-aire, como significado de espíritu y materia.En la era cristiana, como relegación de la serpiente como símbolo de Satán, el dragón comenzó a representar el caos, el poder destructivo, lo demoníaco inherente al mundo de la materia.Por obvia lógica, en el plano psicológico, el dragón también viene a simbolizar el mundo interno de las emociones y el inconsciente, por lo tanto es el hombre que vence a su propia naturaleza tenebrosa.Cuando los dioses danzan sobre la serpiente, significa el dominio sobre la naturaleza y su poder. Ellos pueden mantener bajo control esta manifestación e ir más allá de las fuerzas de la naturaleza, las emociones y la sexualidad: hay que enfrentarse a ellas y ponerlas bajo la visión de lo divino.En algunas imágenes, el pie bajo /sobre la cabeza de la serpiente significa que la conciencia puede dominar la tentación o el mal ( radición judeo-cristiana) o tener el ego bajo control (tradición hinduista). En el yoga, el poder espiritual latente en el hombre está representado bajo la forma de una serpiente enroscada sobre si misma, cuyo nombre es Kundalini Shakti, y es un poder que el ser humano posee para alcanzar estados más elevados de conciencia, progresar gracias al conocimiento significa hacerlo por las experiencias personales que se unen entre sí.
Más allá de sus aspectos mitológicos, las serpientes como ofidios, deben cambiar constantemente de piel para poder crecer, cada vez que ésto ocurre se asemeja a una pequeña resurrección que desembocará en un renacimiento mayor: el símbolo de renovación y nacimiento representa el nacimiento y la muerte, la sabiduría y la tentación, la luz y la oscuridad, la destrucción o la curación, es decir, las fuerzas contrarias que operan en el universo y que sin embargo actúan conjuntamente.
Las estructuras de su cabeza y mandíbula están previstas para permitir una apertura superior a los límites habituales, la cabeza del Buscador también debe estar moldeada para poder sobrevivir en el mundo, los órganos sensibles se encuentran allí, así como la mandíbula, cuya contracción inhibe o reprime voluntariamente la cólera o los juicios cínicos, a veces puede con obstáculos desmesurados (la serpiente lo necesita para su supervivencia), el Buscador fue concebido para vencer lo que lo separa de su propósito espiritual.
No poseen párpados, sus ojos están siempre abiertos, vigilantes; son sordas pero responden a vibraciones que captan con la lengua y al movimiento (vibraciones sonoras u olfativas). La serpiente representa la doble espiral, la ascendente y la descendente, se desplazan casi sin ruido, como la sabiduría, pero la tentación avanza en silencio y con lentitud, y de repente nos enfrenta y exige decisiones. Gracias a la fuerza del discernimiemnto, el hombre, a la manera de la serpiente, debe evitar la confrontación cuando nota algo nocivo, el tiempo perdido no se recupera jamás… La sabiduría es una especial y absoluta necesidad a fin de prolongar la vida. Si el buscador es capaz de seguir a la serpiente de la sabiduría, símbolo de fuerza interior, ella le ofrecerá dotarlo de la fuerza magnética inherente a la potencia espiritual."
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22/06/09
20/06/09
UN REGALO
DEBERÍA DE SER OBLIGATORIO VER ESTE DOCUMENTAL
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http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM
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BUNBURY - Porque las cosas cambian
Porque sabemos agradecer a pesar de lo vivido.
Porque de todo comienza a hacer ya mucho tiempo.
Porque quien encontró el amor, no lo buscaba tanto.
Porque las cosas cambian.
Porque sabemos hacer del escapismo un arte.
Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.
Porque vuestra amistad me sostiene de cumbia madre.
Y porque me dejo querer por ti.
Estos son mis credenciales,
no hay males que duren más que yo.
Y prefiero bailar charleston
donde conviene estar parado.
Porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita.
Espero que me permitan que les contradiga un poco.
Porque las cosas cambian y cuidado que nos vigilan,
la policía de lo correcto
y las buenas costumbres de hoy.
Porque emprendemos nuevos viajes, extraordinarios.
Porque perdimos el equipaje con nuestras rutinas.
Porque la ruina trajo consigo y de la mano las musas.
Y porque me dejo querer por ti.
Estos son mis credenciales,
no hay males que duren más que yo.
Y prefiero cantar rocanrol donde conviene estar callado.
Porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita.
Espero que me permitan que les contradiga un poco.
Porque las cosas cambian y cuidado que nos vigilan,
la policía de lo correcto.
Y las buenas costumbres de hoy.
Porque de todo comienza a hacer ya mucho tiempo.
Porque quien encontró el amor, no lo buscaba tanto.
Porque las cosas cambian.
Porque sabemos hacer del escapismo un arte.
Porque siempre queda espacio para nuevas libertades.
Porque vuestra amistad me sostiene de cumbia madre.
Y porque me dejo querer por ti.
Estos son mis credenciales,
no hay males que duren más que yo.
Y prefiero bailar charleston
donde conviene estar parado.
Porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita.
Espero que me permitan que les contradiga un poco.
Porque las cosas cambian y cuidado que nos vigilan,
la policía de lo correcto
y las buenas costumbres de hoy.
Porque emprendemos nuevos viajes, extraordinarios.
Porque perdimos el equipaje con nuestras rutinas.
Porque la ruina trajo consigo y de la mano las musas.
Y porque me dejo querer por ti.
Estos son mis credenciales,
no hay males que duren más que yo.
Y prefiero cantar rocanrol donde conviene estar callado.
Porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita.
Espero que me permitan que les contradiga un poco.
Porque las cosas cambian y cuidado que nos vigilan,
la policía de lo correcto.
Y las buenas costumbres de hoy.
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