12/1/10

¡Baile de máscaras!

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Nos encanta disfrazarnos, y que nos sirvan mentiras.
Adoramos las máscaras, las capas y los ropajes.
Las cosas simples no tienen ciencia, la honestidad no logra seducirnos, y como fieles amantes de lo oculto nos dejamos engañar igual que niños chicos.
¡Y eso nos encanta!

Libro recomendado.

Y para que se entiendan mis delirios cito una frase que dicen Cathcart y Klein en un momento dado.
Corresponde a la fase de preparación de un mitin.

Un personaje le dice al otro: “Es un buen discurso…sólo hay un par de puntos que necesitan un poco más de confusión.”


A prósito de este tema dejo un enlace a un artículo muy interesante de Eduard Punset: El momento en que aprendimos a mentir

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4 comentarios:

  1. ups, me dejaste todas las ganas de leerlo, voy a ver si lo consigo!

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  2. Ja, ja, ja, ja, ja, muy buena la frase, hay que confundir al pueblo, no aclararlo, y en esas estamos, agachando la cabeza cual humildes corderitos, puaj!!!!

    Besotes guapetona

    Xim

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  3. Me alegro Ingrid! Esa era mi intención.
    Seguro que no te arrepientes :D

    Efectivamente Xim, nosotros mismos hacemos de filtro, escuchamos las mentiras, las reconocemos como tales, y nos autoconvencemos de que nunca hemos sido engañados transformando y tergiversando esa información para beneficio de nuestra conciencia porque (por supuesto) no somos tontos. ¡Cómo íbamos a dejarnos engañar a sabiendas!

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  4. jeje..buena frase, si que me reí! Saludos..te sigo leyendo!

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